Santiago Alba Rico (Madrid, 1960) estudió filosofía en la Universidad Complutense de Madrid. Entre 1984 y 1991 fue guionista de tres programas de televisión española (entre ellos, el muy conocido La Bola de Cristal). Es habitual encontrar colaboraciones suyas en numerosos medios, tanto digitales como en papel. Hoy os ofrecemos una columna, publicada en Rebelión, donde critica la defensa de los dogmas conservadores, xenófobos o fascistas mediante el "lenguaje de la pornografía". Esperamos que el autor, si llega a leer su texto aquí publicado, no se sienta ofendido por los hipervínculos que hemos añadido deliberadamente a su discurso. Esperamos que disfrutéis y opinéis.Pero cuando peor van las cosas, al contrario, más se sacude el lenguaje público el yugo de lo “políticamente correcto”. Y lo hace adoptando las categorías más incorrectas y prestigiosas del mundo: las de la publicidad. Incluso el restablecimiento del pasado explota los moldes de legitimidad de la consumista subversión antiburguesa, el esquema prometeico, típicamente capitalista, de la “superación” de tabúes, dogmas y prejuicios. Así, Abbiati, futbolista del Milan, elogia públicamente a Mussolini invitándonos a “dejar de considerar el fascismo como un tabú”; así, la presidencia de la UE anima a “romper el tabú” de la energía nuclear; así el Papa exhorta a los franceses a cuestionar el “dogma” de la laicidad; y así nuestro inefable Aznar se manifiesta a favor de defender “sin complejos” la España imperial. Rupturismo, descaro, desinhibición, provocación: el creacionismo debe “liberarse” de los prejuicios darwinistas, los europeos deben “desafiar” el tópico de la igualdad racial, la democracia debe “emanciparse” de las ataduras del Derecho. Debemos superar, sí, el laicismo, la tolerancia, el pacifismo, la ciencia, la libertad sexual, los derechos sociales y la división de poderes como supersticiones acumuladas en el camino del progreso y la emancipación humanas. Es ahí precisamente donde el Papa y Sarkozy se encuentran, donde neoconservadurismo y neoliberalismo convergen: la religión, la monarquía, el racismo, el belicismo, la energía nuclear, la jornada de 65 horas se acaban imponiendo, no como represoras e inevitables, sino como modernas, vanguardistas y liberadoras. De hecho, sólo por eso se vuelven inevitables; porque si lo inevitable es retroceder el retroceso sólo puede ser un gran avance y todos tenemos que sumarnos a él con entusiasmo. Los “pequeños particulares”, sí, nos medimos otra vez en un espacio público deslenguado y corrompido en el que tanto el Vaticano como el Pentágono han adoptado para sus fines el lenguaje de la pornografía.
---
Santiago Alba ha publicado artículos en numerosos periódicos y revistas entre sus obras, se cuentan los ensayos "Dejar de pensar", "Volver a pensar", "Las reglas del caos" (libro finalista del premio Anagrama 1995), "La ciudad intangible", "El islam jacobino", “Vendrá la realidad y nos encontrará dormidos”, “Leer con niños” y “Capitalismo y nihilismo”, así como dos antologías de sus guiones: “Viva el Mal, viva el Capital” y “Viva la CIA, viva la economía”. Es también autor de un relato para niños de título "El mundo incompleto" y ha colaborado en numerosas obras colectivas de análisis político (sobre el 11-S, sobre el 11-M, sobre Cuba, sobre Venezuela, Iraq, etc.). En Venezuela ha publicado junto a Pascual Serrano el libro “Medios violentos (palabras e imágenes para la guerra)” (El Perro y la Rana, 2007). En Cuba ha publicado “La ciudad intangible” y “Cuba; la ilutración y el socialismo”.

1 comentario:
Buen y prometedor inicio de blog. Como lectora preferiría leer aquí vuestras propias reflexiones sobre la columna de S. Alba y disponer del enlace a su columna (para leerlo si vuestra entrada me sugiere que vale la pena). ¡Ánimo!
Publicar un comentario